Este año celebramos
con alegría el aniversario de Evangelizadores de Tiempo Completo que
está cumpliendo 20 años de colaborar con la Iglesia en
la tarea de llevar el Evangelio a todas las personas
que sea posible.
Evangelizadores de Tiempo Completo fue fundado
en 1989 como un programa que respondiera a las necesidades
de la Iglesia Católica. Se constataba que muchos hermanos de
comunidades alejadas no podían recibir los sacramentos y la atención
de un sacerdote por cuestiones de distancia o tiempo, se
percataba también de la dispersión de las personas hacia diferentes
sectas, de la secularización de la sociedad, de la escasez
de vocaciones, de la pérdida de valores cristianos, entre muchas
otras necesidades.
Por lo que se propuso organizar a un
grupo de colaboradores laicos, capacitados y dispuestos para que fueran
un apoyo importante para el párroco de sus comunidades, realizando
labores de evangelización.
Nació siendo un proyecto largamente anhelado y
hoy es una realidad. Ya son 637 los evangelizadores a
lo largo de todo el país, además de El Salvador,
Venezuela y Guatemala, sirviendo a la Iglesia a través de
diversas actividades como formar catequistas, impartir cursos presacramentales, visitar hogares,
organizar misiones, dar catecismo a niños, jóvenes y adultos, así
como detectar e impulsar vocaciones religiosas.
El trabajo de
los evangelizadores se logra gracias a los obispos y párrocos
que abren las puertas de sus diócesis al programa, y
también a nuestros bienhechores, quienes generosamente hacen donativos para sostener
esta hermosa labor.
A 20 años del inicio de esta
aventura, nuestra misión sigue firme, ser un medio de colaboración
con la Iglesia para fortalecer e impulsar a las parroquias
más necesitadas a través de personas dedicadas de tiempo completo
a la evangelización.
Si bien han sido muchas las
dificultades y los retos por vencer, han sido más las
satisfacciones y bendiciones que Dios nos ha dado, pues nos
ha permitido palpar la generosidad y bondad del corazón humano
al querer colaborar con esta obra, ya sea, donando recursos,
apoyando con sus oraciones o bien siendo evangelizador; todos comprometidos
con extender el Reino de Dios, para que más almas
conozcan y vivan el amor de Cristo.
Agradecemos profundamente a
los obispos, párrocos, bienhechores, colaboradores y amigos que contribuyen a
que cada día seamos instrumento para abrir los corazones a
Dios.
Testimonio de un evangelizador.
“Hace 14 años que trabajo
en el programa de Evangelizadores de Tiempo Completo, Par mí,
ser evangelizador es un llamado que Dios me hizo para
servir a través de los hermanos de mi comunidad. Es
para mí un privilegio trabajr para extender el Reino de
Dios”. Juan Baustista Poot.